Esta red social es un espacio para el análisis, la reflexión, el aprendizaje y la difusión de la Historia de Tuxtepec.

Foro

PRESENTE Y FUTURO DE TUXTEPEC

Iniciada por Historia de Tuxtepec. Última respuesta de elver gonzalez santos Ago 24, 2013. 7 Respuestas

Flor de piña. Nuestra danza ante el mundo.

Iniciada por Marsel Toledo. Última respuesta de Marsel Toledo May 25, 2013. 9 Respuestas

anécdota de la mala madre

Iniciada por Fabricio González Soriano. Última respuesta de Tomás García Hernández Abr 10, 2013. 2 Respuestas

la identidad tuxtepecana cultura cambiante

Iniciada por jesus rafael santaella dionicio. Última respuesta de benigno fernandez Mar 25, 2013. 29 Respuestas

Miembros

Música

Cargando…

Insignia

Cargando…

web hosting

EL ORO VERDE EN LA CUENCA BAJA DEL PAPALOAPAN. AUGE Y CRISIS DE LA PLANTACIÓN PLATANERA, DURANTE LA PRIMERA MITAD DEL SIGLO xx.

Héctor Santamaria Paredes

CEH

El Colegio de Michoacán, A.C.

INTRODUCCIÓN

Las políticas económicas establecidas durante el porfiriato y la demanda externa de productos tropicales, propiciaron en la cuenca baja del Papaloapan una reorganización en la propiedad de la tierra y en el uso del suelo. Así la antigua hacienda ganadera que se desarrolló en la época colonial sufrió una transformación en la segunda mitad del siglo xix; los extensos potreros de ganado cimarrón que pastaban libremente fueron desapareciendo para dar cabida a cultivos comerciales. Algunas de estas tierras antes dedicadas a la ganadería y al cultivo de caña de azúcar en pequeña escala, pronto se transformaron en grandes plantaciones de algodón, café, tabaco, caña y plátano (Velasco, 1998: 32).

De particular interés para nuestro estudio es la entrada, a principios del siglo xx, de capital norteamericano y su inversión en la plantaciones de plátano roatán que se establecieron, hacia la parte media del la cuenca del Papaloapan, especialmente en los actuales municipios de Chacaltianguis, Tlacojalpan, Tuxtilla, Otatitlán, Tres Valles y Playa Vicente del estado de Veracruz y los de Tuxtepec, Valle Nacional, Ojitlán, Jacatepec, Soyaltepec, Chiltepec, y Usila  del estado de Oaxaca.

El presente artículo examina, de manera general, los factores externos e internos que permitieron a la región del Papaloapan incorporarse al mercado internacional, a través de la explotación agrícola, basada en el cultivo de plátano roatán. También se mencionan los elementos que determinaron el auge y decadencia de la producción platanera entre los años de 1908 a 1940. La elaboración de una radiografía de la plantación nos permitirá establecer que el plátano no sólo fue un vehículo económico que impulsó la evolución de un nuevo ámbito social, sino también un elemento transformador del espacio geográfico.

 

EL MERCADO MUNDIAL: FACTORES EXTERNOS

El último cuarto del siglo xix marca el momento de expansión mundial de los intercambios, tanto de productos básicos de consumo como de materias primas agropecuarias y forestales; al mismo tiempo, el crecimiento interno natural de la población parece presionar a las economías agrícolas para aumentar el volumen y el ritmo de su producción. La tendencia de los precios de los productos tropicales y semitropicales registra en general, al menos hasta principios del siglo xx el fuerte aumento de la demanda de los países europeos y de Estados Unidos. Su rápido desarrollo industrial demanda volúmenes mayores de nuevas materias primas, entre las cuales destacan las fibras duras y el caucho; de igual forma los productos de consumo no directamente de primera necesidad, como el café, el cacao, azúcar, el tabaco, la vainilla, plátano y las maderas finas; encuentran un incremento de la demanda, por la ampliación de patrones de consumo de la creciente población urbana de los países importadores (Gil Sánchez y Marco Bellingeri, 1980: 317).

De ahí en adelante –y las fechas varían de un lugar a otro– el tiempo del cambio económico se aceleró conforme los países latinoamericanos incrementaron sus exportaciones, adquirieron una infraestructura (puertos, ferrocarriles), y empezaron a participar de manera más enérgica en la división mundial de la fuerza de trabajo. Los estudios regionales han ofrecido ejemplos numerosos y cruciales de este proceso de inversión económica: el cultivo del trigo y la cría de ganado en Argentina; el azúcar en el noroeste de Brasil, las costas de Perú y Cuba; el henequén en Yucatán; la plata, y después el estaño en Bolivia; el cobre en el altiplano de Perú; el caucho en la cuenca del Amazonas; el petróleo en México y Venezuela; y el café, cultivado en pequeños lotes o en grandes haciendas, por campesinos, peones, esclavos y proletarios en México, Puerto Rico, Guatemala, Venezuela, Colombia y Sao Paulo en el sur de Brasil (Knight: 1998: 177-178). A estos estudios regionales había que agregar los que existen sobre el plátano en Centroamérica y desde luego nuestra investigación para el  caso de México.

Es a finales del siglo xix cuando la economía norteamericana experimentó un formidable proceso de expansión. La acumulación de capital, las transformaciones tecnológicas y los altos niveles de productividad orientaron a las empresas hacia formas monopólicas de producción. Los consorcios privados buscaron nuevas áreas productivas y Centroamérica constituyó una zona geoestratégica y un excelente mercado donde colocar sus excedentes de capital (Yanquelevich, 1989: 170).

En estos años se constituyeron, en Estados Unidos, las compañías que impulsaron el desarrollo bananero en una nueva escala (Pastor, 1988: 204). Por ejemplo, fue en 1899 cuando la industria del banano tomó mayor auge y, también, se formó el consorcio más importante del comercio bananero, la United Fruit Company.[1] A partir de la primera década del siglo xx, las empresas, Standard Fruit Company, Cuyamel Fruit Company y United Fruit Company, comenzaron a extender sus inversiones en países como: Costa Rica, Cuba, Ecuador, Guatemala, Honduras, Panamá y México. Este último despertó un gran  interés por su posición geográfica, es decir, cerca de Estados Unidos lo que originaba menos gastos en el transporte de banano y, desde luego, la apertura a la inversión extranjera por parte del gobierno federal y los terrenos aptos para el cultivo a gran escala.

Cabe señalar que el rápido crecimiento del comercio internacional del banano que surgió a finales del siglo xix, se debe atribuir principalmente a los cambios tecnológicos operados en el transporte marítimo, que en primer lugar permitieron viajes más rápidos y en segundo lugar, hicieron posible la refrigeración.[2]

El enfoque comercial con el que se empezaron a desarrollar las grandes plantaciones de plátano implicó el monocultivo de una sola variedad, ajena por completo a la tradición local, y vino impuesta por el mercado exterior. El "Gros Michel", conocido como roatán[3], era la única variedad por la que se interesaban las compañías introductoras de éste fruto en los Estados Unidos (Tudela, 1992: 55). ¿Por qué se daba preferencia a esa variedad? Porque la experiencia había demostrado que era la más resistente para madurar y, por lo tanto, la que soportaba más tiempo los viajes con escala (Mallen, 1913: 30).

Las compañías bananeras establecieron plantaciones en territorios donde existía suficiente disponibilidad de tierras aptas para el cultivo y donde la mano de obra se podía obtener por un salario de subsistencia, esta situación se presentó en Costa Rica.

A veces estos dominios están vacíos de hombres, y la compañía induce las migraciones que salvarán esa carencia: en Costa Rica se transformó el equilibrio étnico al crear, frente al altiplano blanco, una costa de población negra y mulata (Halperin, 1998: 342).

 

Las concesiones que obtuvieron las empresas plataneras fueron en extremo generosas, llenas de exenciones y prebendas para el concesionario, pues garantizaban el uso gratuito de maderas, así como de todos los materiales de construcción que se encontraban en tierras nacionales y ejidales, el libre uso de agua para ser utilizada como fuerza motriz; el uso gratuito de tierras nacionales para la construcción de talleres, bodegas y oficinas para el servicio del ferrocarril, la exención de todo derecho municipal establecido o por establecer, para todo lo relacionado a la construcción, funcionamiento, y mantenimiento de la vía férrea; se eximía además a las empresas de todos los impuestos de importación establecidos o por establecer sobre maquinaria, rieles, herramientas y, en general, sobre todo los artículos necesarios para equipar, administrar, mantener y hacer funcionar el ferrocarril y sus dependencias (Kepner, 1961: 10).

Para el caso de México, la mayor parte de las principales compañías exportadoras de banano de Centroamérica se establecieron en nuestro país por medio de subsidiarias. Por ejemplo, la Standard Fruit and Steamship Corporation, representaba los intereses de Vaccaro y D’Antoni, y participó en México por medio de la Mexican American Fruit and Steamship Corporation; Joseph Di Giorgio estuvo activamente interesado en el banano de México y por un tiempo tomó a su cargo la Mexican American Fruit, y su gerente, Juan Parachini, de la Standard; y la Cuyamel Fruit Company controlada por Samuel Zemurray, operó en México a través de la Ulua Development Company. (acp, Investigación Económica de la Cuenca del Papaloapan, 1957). A diferencia de Centroamérica donde las compañías dominaron gobiernos y explotaron trabajadores, aquí las leyes obreras y agrarias no les permitieron gran margen de maniobra; sin embargo, lo más importante estuvo en sus manos: la experiencia y práctica para la comercialización del producto.

¿Cuáles fueron los factores que favorecieron el establecimiento en México de compañías dedicadas a la agricultura de plantación? El inicio del gobierno de Díaz (1876), coincide con la época del imperialismo y la expansión territorial de los Estados Unidos, país que con su grandes empresas y monopolios participaron en el desarrollo del comercio mundial a través de los ferrocarriles, las minas, el petróleo, la electricidad, las finanzas y las plantaciones.

 

FACTORES INTERNOS: FOMENTO A LA AGRICULTURA DE EXPORTACIÓN EN MÉXICO Y SU IMPACTO EN LA CUENCA DEL PAPALOAPAN

 

Las políticas de fomento a la agricultura, durante el gobierno porfirista, se insertan en una dinámica de transformaciones políticas y económicas internas, pero también dentro de un proceso de expansión del mercado mundial donde los Estados Unidos y los países industrializados de Europa solicitan cada día mayor cantidad de materias primas y bienes de consumo provenientes de países como México. Ante los acontecimientos; el gobierno de Díaz fortaleció tanto la política de fomento agrícola como de colonización, concediendo facilidades para la entrada de capitales extranjeros a través de empresarios agrícolas que gozaron de estímulos fiscales y privilegios en sus pagos; puso a su disposición enormes extensiones de tierras, que procedían, en su mayoría, del deslinde de baldíos y de la desamortización de los bienes comunales; y  se impulsó la construcción de vías férreas y el mejoramiento de las instalaciones portuarias a través de la Secretaría de Fomento.

También a través de la Secretaría de Fomento se impulsó los ferrocarriles, los puertos, la ganadería y la agricultura. En cuanto a los ferrocarriles, se formó una densa red de comunicación ferroviaria en torno a la ciudad de México y los estados del centro-sur del país, particularmente en dirección al Golfo, y se conectó a esa porción del territorio nacional con la frontera estadounidense. Se crearon vías alternativas de acceso al Golfo de México desde el centro y el norte de la república, que desembocaron en el puerto de Tampico, y se estableció una línea interoceánica en el istmo de Tehuantepec (Kuntz, 1999: 107). En fin, se conformó una red de comunicación fluida que enlazaba entre sí a las zonas de mayor dinamismo económico.

La política de modernización y fomento económico que se realizó en algunas regiones durante el porfiriato, fue de vital importancia para el bajo Papaloapan. Esta región estuvo contemplada dentro del régimen porfirista y uno de sus primeros pasos fue fomentar el área con la construcción de la vía férrea Veracruz-Istmo; además se modernizó la navegación fluvial y se expidieron leyes nacionales de colonización, (la de 1883, sobre los terrenos baldíos) y las locales del estado de Veracruz (entre ellas, una de 1882, que disminuyó los impuestos de los hacendados en cinco pesos por familia de colonos instalados), todo esto con la intención de impulsar y hacer producir las tierras fértiles de la zona (González, 1960: 24).

Desde mediados del siglo xix se estableció un tipo diferente de gran propiedad en la cuenca del Papaloapan: la plantación, que se caracterizó por la forma en que se utilizó la mano de obra asalariada y por la obtención de un producto para el mercado externo. Una gran variedad de cultivos comerciales se plantaron en terrenos casi siempre comunales, aprovechando la privatización sancionada y propiciada inicialmente por las Leyes de Reforma, apropiación que se reforzó y amplio gracias a las resoluciones adjudicatorias y las Leyes sobre Terrenos y Baldíos emitidos en el siglo xix, sobre todo durante el Porfiriato. Bajo el amparo de tales disposiciones, surgieron grandes propiedades, a veces de más de 10 mil has., a las que se les llamó fincas, originalmente en manos de nacionales y poco después también propiedad de extranjeros (Arellanes,1998: 298-299).

Las plantaciones florecieron de acuerdo a las condiciones geográficas de la zona y, desde luego, conforme a la demanda internacional. Todo esto provocó distintas respuestas locales de los hacendados y de los inversionistas extranjeros, lo que influyó en las diversas alternativas y cambios de siembras. Al respecto, Ruggiero Romano y Marcello Carmagnani señalan:

[...] hasta el último tercio del siglo xix, el desempeño de las economías latinoamericanas se sustentó en la capacidad de identificar, en el mercado internacional, la demanda no saturada de bienes de bajo contenido merceológico, pero con importancia significativa para la producción agrícola europea (guano), para la producción de bienes industriales (cobre, lanas y cueros) y para el consumo popular (azúcar y café). En consecuencia, el desempeño de las economía americanas dependió más de la identificación de algunos nichos de mercado no saturados que de una real inserción en el mercado internacional (Romano y Carmagnani, 1999: 272).

 

En la cuenca no sólo se fomentó la agricultura de exportación mediante la inversión de capital nacional y extranjero, aparte se favoreció el interés de los empresarios para que compraran tierras nacionales y particulares, concentrándose aún más la propiedad territorial en pocas manos. Capitales de origen francés, inglés, español y cubano, se canalizaron a la creación de nuevas y grandes plantaciones de caña de azúcar en la zona de Tlacotalpan, Tierra Blanca y Cosamaloapan; cubanos, españoles y canarios invirtieron en el cultivo de tabaco en Santiago Tuxtla, San Andrés Tuxtla y Valle Nacional (Velasco, 1998: 34); y Norteamericanos, objeto de nuestro estudio, invirtieron en plantaciones de plátano roatán que se establecieron en municipios de la parte media de la cuenca: Chacaltianguis, Tlacojalpan, Tuxtilla, Otatitlán, Tres Valles y Playa Vicente del estado de Veracruz y los de Tuxtepec, Valle Nacional, Ojitlán, Jacatepec, Soyaltepec, Chiltepec, y Usila  del estado de Oaxaca.

Entre los distintos factores que estimularon la introducción de capital norteamericano en la cuenca media, destaca la infraestructura básica de comunicaciones y transportes con que contaba la región. Gracias a la articulación que se hizo con el puerto de Veracruz a través del Ferrocarril Veracruz-Istmo, que a la par conectó con los puertos de Coatzacoalcos y Salina Cruz, las empresas interconectaron sus ramales a la vía principal y sacaron la producción de plátano con dirección a los distintos puertos. De igual forma, los transportes fluviales participaron en el auge platanero: llevando su producción a través de chalanes a las estaciones de embarque donde se encontraba el ferrocarril.

El clima ideal de la zona para el buen desarrollo de la plantación platanera, fue otro factor que favoreció la inversión de capital extranjero. Generalmente se considera como tierras plataneras, aquellos suelos tropicales que tienen la debida fertilidad, altitud y lluvia suficiente. Además, los platanales no resisten las heladas, tampoco los fuertes vientos, produciéndose mejor en los lugares de poca altura sobre el nivel del mar, y donde las condiciones climatológicas son húmedas; por lo tanto, se desarrollan mejor en terrenos fértiles y sueltos con una lluvia uniforme y con buen drenaje o desagüe.[4]

Nuestra zona de estudio esta constituida por terrenos bajos y planos de escasa pendiente, con una altura sobre el nivel de mar que varía de 88 metros que tiene Tuxtepec a 37 metros a que esta situado Tlacotalpan. Las tierras son de magnifica calidad irrigadas por los grandes ríos que la forman. Estas las podemos dividir de una manera general en dos clases: bajas y altas, las primeras son propiamente las vegas de los ríos, muy fértiles y podemos clasificarlas como aluvionales; las segundas, lomeríos bajos como composición variable como arcillo-arenosas y arcillosas. Aparte presenta un clima tropical lluvioso con temperaturas que fluctúan entre los 40º máxima y 10º mínima, siendo la media de 20º. La precipitación promedio anual oscila entre 1500 mm y 2000 mm. (Soto y García: 1989: 27). Estas condiciones fisiográficas favorecieron, sin duda, el gran desarrollo de la industria platanera en la región.

 

EL “ORO VERDE” EN LA CUENCA MEDIA DEL PAPALOAPAN

En 1908, la compañía Massinesson fue la primera corporación que se formó e introdujo el cultivo de plátano roatán en la cuenca baja del Papaloapan. Esta empresa sembró plátano en terrenos de la hacienda "Macinso" conocida bajo el antiguo nombre de "El Porvenir", localizada en la margen derecha del río Tonto. Esta sociedad norteamericana tuvo una fuerte aportación de capitales provenientes de Pittsburgh. Sus empresarios compraron algo más de 11 mil hectáreas y trajeron de Jamaica un millón de vástagos de plátano roatán, cuya primera remesa de casi 100 mil llegó a Tlacotalpan, Veracruz y posteriormente fue transportado por río hasta dicha plantación. La empresa se ocupó de las labores de siembra, trasplante y cultivo (El Dictamen, 10 de mayo de 1910: 5).

También en estos años la hacienda “Mundo Nuevo”, situada sobre la margen izquierda del río Papaloapan cerca de Tuxtepec, obtuvo algunos de estos mismos vástagos y sembró casi simultáneamente. Dicha hacienda, cuyo dueño fue el entonces jefe político don Rodolfo Pardo, utilizó arados y rastras de discos para el cultivo[5]. Los magníficos resultados obtenidos indujeron a los demás productores a seguir el ejemplo del señor Pardo (El Dictamen, 22 de septiembre de 1930: 6).

Las dos plantaciones anteriores obtuvieron magníficos resultados de sus siembras y cosecharon racimos con un peso sorprendente. En el año de 1914 se mandaban de dos a tres carros diarios de plátano roatán a la capital de la República, donde entonces adquirió muy buena aceptación. (Foto 1).

Figura 1

Productor de plátano muestra un racimo para exportación

Durante la Revolución Mexicana, cuando el agricultor careció de garantías en el campo, las arribas mencionadas fincas decayeron completamente: la primera, quedó abandonada en lo absoluto desde el año 1914. En su lugar se establecieron otras por inmediaciones de la estación ferrocarrilera El Hule (hoy Papaloapan), y de Tuxtepec. Casi toda la semilla de las antes mencionadas fincas se utilizaron para el establecimiento de nuevas plantaciones en las márgenes del río Papaloapan.[6]

            En 1922, toda la fruta producida en la región era vendida en el mercado nacional, a un precio medio de $ 25.00 tonelada libre a bordo de carro en la estación El Hule, precio que afines del mismo año, llegó a declinar considerablemente debido a una superproducción. Los sembradores del plátano empezaron a desmoralizarse, entonces se presentó el señor J. H. Grande de la United Fruit Distributors, una pequeña compañía formada en los Ángeles, Cal., haciendo proposiciones a los productores y llevándose algunos cargamentos de plátano por la vía del puerto de Salinas Cruz, embarques que fracasaron debido a la falta de experiencia del señor Grande.

A pesar de los primeros embarques al extranjero todavía se podía considerar como incipiente la industria nacional. No fue si no hasta 1923 cuando la comercialización de plátano roatán se convirtió en la principal actividad de la región y todo esto, gracias, a iniciativa de la Cámara de Comercio de Tuxtepec[7] que acordó publicar trimestralmente, un boletín bajo la denominación Tuxtepec Moderno que trataba temas de agricultura, principalmente sobre la propaganda del cultivo de plátano. La misión consistía:

Dar a conocer las múltiples oportunidades que nuestras riquezas naturales presentan para inversionistas tanto de capitales grandes como pequeños y hacer un esfuerzo para atraer capitales y mejorar las vías de comunicación a nuestro pueblo, y de esta manera mejorar la situación económica del mismo Distrito y al mismo tiempo beneficiar con nuestra información a los capitalistas que buscan un campo seguro y fructífero para sus inversiones (Tuxtepec Moderno, agosto de 1923).

 

Después de corto tiempo, se hicieron notar los resultados en forma de cartas que empezaron a llegar dirigidas a la Cámara solicitando el Boletín del Plátano, cartas al Consulado Americano, a la Embajada Americana y cartas a los Departamentos y publicaciones en la capital de México. Entonces se comprobó que se había logrado el propósito de la campaña de la propaganda foránea y que los ojos del mundo frutero estaban fijos en los anchurosos y fértiles valles del Distrito platanero de Veracruz-Oaxaca.

            Sin embargo, la tarea no parecía concluida. Faltaba indagar las direcciones de algunos terratenientes que se ausentaron después de la crisis del tabaco y luego de localizarlos, por medio de material de propaganda, hubo que convencerlos de las nuevas oportunidades que existían para sus terrenos abandonados. Por lo tanto, algunas propiedades que ya estaban en remate por falta de pago de contribuciones, fueron rescatadas y fomentadas para el cultivo de plátano roatán.

Por lo anterior, podemos decir que la exportación de plátano a Estados Unidos no llegó a formalizarse con regularidad si no hasta después de 1923, gracias a la propaganda que realizó la Cámara de Comercio de Tuxtepec. En aquel tiempo, el señor J. H. Grande abandonó a sus socios de la United Fruit Distributors, y fue a Nueva Orleands a convencer a la Cuyamel Fruit Company de invertir en la zona de Tuxtepec, logrando que ésta enviara a su primer agente, al señor A. D. Baird, quien lo acompañó a El Hule a investigar la situación platanera. Se celebraron varias juntas entre los productores y los representantes de la mencionada empresa, a cuyo auxilio llegó también Baker, uno de los Vice-Presidentes de la Compañía. La Cuyamel ofreció pagar $ 40.00 tonelada a bordo de carro en El Hule, pero bajo la expresa condición que todo y cada uno de los productores de la zona firmasen un contrato por tres años, propuesta que la mayoría aceptaron.

En los días siguientes, de igual forma, atraídos por la propaganda de la H. Cámara de Comercio y Agricultura, se presentaron en escena los señores Jas Michela, vicepresidente y John D. Bartolo, Director de United Fruit Distributors de los Ángeles, California, quienes en vista de las circunstancias, ofrecieron pagar $ 25.00 dólares la tonelada de fruta, puesta a bordo del carro en la estación de El Hule, condición que fue aceptada por unanimidad por un grupo productores y el 26 de Enero de 1923 entró en el puerto de Salinas Cruz, el barco “Principio” y dio principio a la exportación internacional de plátano.

Más tarde, se presentó en la zona el señor Pedro J. Parachini, representando los intereses Di Giorgio Fruit Corporation de New York, quien ya no encontrando fruta que comprar, logró dar un buen golpe, comprando la flor de las plantaciones de El Hule, que son las hoy conocidas bajo los nombres de Santa Rosa, Santa Elena y Santa Teresa. Fue ésta compra a elevado precio por parte de los intereses de Di Giorgio que en abril del propio año se fusionaron con los de la importante firma de Vaccaro Hermanos de New Orleáns constituyendo un consorcio, segundo en importancia a la United Fruit Company, que llevó a la United Fruit Distributors a la ruina y quiebra, no sin que esta antes hubiera obligado tanto a la Cuyamel Fruit Company como a la compañía Di Giorgio-Vaccaro, a pagar el precio fijado por ella de $ 25.00 dólares  por tonelada de plátano. Fue después de la firma de contratos, especialmente en los años de 1923 y 1924 que la siembra de plátanos se extendieron en la zona, con dirección a Ojitlán, Valle Nacional, Otatitlán, Santa Cruz, Tres Valles, Villa Azueta, Playa Vicente, Otatitlán, Tlacojalpan, Chacaltianguis y en menor escala Cosamaloapan y Tlacotalpan. (Mapa 1).

El distrito de Tuxtepec y el municipio de Otatitlán, marcaron el paso para el cultivo mundial del plátano, ya que en esta zona se registró el porcentaje más alto de racimos de nueve gajos en adelante, conocidos por “Standard”. A finales de 1930, el cultivo de plátano roatán alcanzó su máximo esplendor económico, inyectando nuevos recursos a los municipios productores. En el cuadro 1, se señalan las principales fincas productoras de banano.

Cuadro 1

Fincas plataneras 1919-1931

Grupos

Fincas

Hectáreas

Localización

I

Oro Verde

 6 788

Tres Valles: Novara, Texas, Campo México, Campo Veracruz y La Pera

 

II

Santa Teresa

Santa Rosa

La Medina

Santa Elena

San Bartolo

Toro Bravo

Mundo Nuevo

San Rosendo

Santa Fe

Varios

La Esperanza

El Yucal

Los Cobos

San Antonio

Encinal

Sebastopol

Granada

Palo Blanco

150

200

80

170

250

100

120

70

30

120

70

100

40

200

?

50

40

30

Papaloapan y Santo Domingo, desde el Puente del Ferrocarril hasta el río Valle Nacional

 

Total

1 820

 

 

III

La Esmalta

Camelia Roja

San Rafael

Las Carolinas

El Aguacate

Santa Rosa

Las Bodegas

130

200

150

100

100

350

200

Santo Domingo

 

Total

1 230

 

 

IV

Candelaria

Magdalena

Fortín

San José

Paso Lagarto

Loma del Carmen

Valle Nacional*

Sumatra

Vega San Cristóbal*

El Refugio

Rinconada

Cerro de Viento

San Juan del Río

Vega Escondida

250

50

40

?

30

50

2 000

60

1 200

70

30

150

100

60

Valle Nacional

 

 

 

 

 

Total

4 090

 

 

V

Otatitlán

Tuxtilla

Chacaltianguis

Cosamaloapan

                             

 

 

1 500

 

                                                     Suma Total  12 228 has.

*No se tomó en cuenta la superficie correspondiente a Valle Nacional ni a la Vega de San Cristóbal, por ser solo superficies adecuadas para el cultivo de Tabaco.

Fuente: Comisión del Papaloapan, 1957.

El cultivo de plátano despertó un profundo interés especialmente en la zona de Tuxtepec, ya que pronosticaba una enorme riqueza para los cultivadores de la tierra, comercios y fisco. La hectárea de plátano sembrado reportaba anualmente por su producción el impuesto siguiente:

30 toneladas de plátano producidas por una hectárea dejaba un ingreso de $ 1 500 que se grava por el Estado con el 2%.

Al estado le correspondían……...   $ 30.00

Contribución Federal…………...    $   7.50

10% Instrucción Pública……….     $   3.00

                                               Total      $ 40.50

 

Ahora bien, por su parte los ayuntamientos también buscaron las mismas fuentes de ingreso para sus necesidades, y por ello Tuxtepec gravó al plátano con un impuesto de 50 centavos por cada tonelada de mil kilos, más el aditamento de la Contribución Federal, y siguiendo el proceso tenemos que agregar:

30 toneladas a la base de

50 centavos por cada tonelada       $ 15.00

Contribución Federal                         $   3.75                 

                                               Total      $ 18.75

 

Haciendo la suma de los impuestos estatales y federales, el productor pagaba al fisco un total de $ 59.25 Esto nos demuestra que el plátano, producto netamente esencial de la vida de esta zona, cayó bajo el imperio de aquella legislación, por lo que muchos productores enviaron cartas al gobierno quejándose de los altos impuestos (Tuxtepec Moderno, septiembre de 1926).

Todavía en 1931 se establecieron cuatro empresas plataneras en la zona de Otatitlán y Tuxtepec. A Otatitlán llegaron dos, la primera de nombre Compañía Exportadora de Frutas S. A. representada por el Ing. E. Calderón de la Barca, cuyo método para exportar plátano a Estados Unidos fue por medio de empaques especiales: usaba un guacal de su invención que había patentado en los que el banano iba desgajado hacia aquel país. Esta sociedad compraba el plátano que desechaban las compañías porque no reunía los requisitos de calidad ó no tenía el número de pencas estipulado, que era de siete en adelante. La compañía trabajó en cooperativa con los productores esperando asegurar un buen precio para la fruta que siempre había sido objeto de manipulación de parte de los intermediarios.

            La segunda empresa que se instaló fue la American Growers de Pittsburg, representada por los señores Fred L. Yaw y E. Pulido. Ésta compañía transportaba el plátano al mercado en comisión con un margen mucho mayor de utilidad que el que obtenían los productores con las otras compañías. Que aunque pagaban un precio fijo de $55.00 por tonelada, recibían el plátano que querían, violando constantemente los llamados contratos, especialmente los celebrados con los productores en pequeño que estaban cansados de permanecer en estas condiciones, por lo que ahora se preparaban para trabajar en comisión (El Dictamen, 7 de junio de 1931: 5).

En ese mismo año llegó a Tuxtepec, el señor Henry G. Beebe representante de la casa de Wardy and Son de El Paso Texas, quien propuso comprar de dos a cincos carros de plátano por semana y llevarlos por vía férrea hasta Estados Unidos. También la casa de Lefebvre et Planchenault, S.A., de El Havre, Francia, por conducto del Cónsul Mexicano en aquel puerto, manifestó su interés por contratar regular cantidad de plátano a precios muy favorables (El Dictamen, 6 de marzo de 1931: 5). Estas nuevas empresas que aparecieron en 1931, tuvieron que luchar contra el rudo monopolio que ejercían en la zona las compañías Standard Fruit y Transcontinental.

En los años del auge platanero estos eran los salarios que percibían los trabajadores del campo y sindicalizados. (Cuadro 2).

Cuadro 2

Salarios en la zona platanera (1927)

$ 2.00 al simple peón campesino.

$ 2.25 al gañán.

$ 4.00 al remero de canca.

$ 5.00 ó 6.00 al mecánico conductor de tractores o lanchas remolcadoras.

$ 6.00 al estibador.

$ 0.05 por racimo al cargador de fruta.

                                          Fuente: Tuxtepec Moderno, 8 de junio de 1927.

 

En respuesta a la gran efervescencia que se originó con el cultivo de plátano roatán y otras actividades, la Cámara de Comercio y Agricultora de Tuxtepec, elaboró un padrón que contenía los nombres de cada socio, actividad y lugar de residencia. (Cuadro 3).

 


Cuadro 3

Directorio general de socios de la Cámara de Comercio y Agricultura de Tuxtepec (1926)

Nombres

A que se dedican

Lugar de residencia

Ambrosio Manuel

Plátano

Tuxtepec, Oaxaca.

Álvarez Maximiliano

Comercio y Agricultor

Loma Bonita, Oaxaca.

Álvarez Manuel

Plátano

El Hule, Oaxaca.

Avendaño B. Manuel

Plátano

La Borda Chiltepec.

Apodaca Gregorio

Comercio y Agricultor

Tuxtepec, Oaxaca.

Aparicio Gabino

Plátano

San Antonio, Tuxtepec.

Álvarez Alvaro

Productor de Tabaco

Valle Nacional, Oaxaca.

Albuerne Antonio José

Plátano y Transportes

Tuxtepec, Oaxaca.

Aureliano Pérez y Compañía

Productor de Plátano

Finca Mundo Nuevo, Tuxtepec.

Andrew Flores Emilio

Productor de Plátano

El Cantón, Ojitlán, Oaxaca.

Aguirre Ismael

Comercio

Ojitlán, Oaxaca.

Amador C. Julian

Agricultura

Loma Bonita, Oaxaca.

Acebedo Alvaro

Profesionista

Tuxtepec, Oaxaca.

Albas Alejandro

Industrial

Tuxtepec, Oaxaca.

Arellano Próspero

Comercio

Tuxtepec, Oaxaca.

Ahuja Víctor

Agricultura y Ganadería

Tuxtepec, Oaxaca.

Arenas Hilario G.

Agente películas

Tierra Blanca, Veracruz.

Brocado Vidal Ángel

Droguería y Farmacia

Tuxtepec, Oaxaca.

Bravo Pedro

Productor de Plátano

Tuxtepec, Oaxaca.

Bravo Genaro

Comercio

Tuxtepec, Oaxaca.

Bedford W. J.

Finca de Café

Batavia Ojitlán, Oaxaca.

Balsa Hermanos

Comercio: Fábrica de Puros

Veracruz, Veracruz.

Barrera Aniceto

Agente Lotería

Tuxtepec, Oaxaca.

Carrillo Clemente C.

Botica

Tuxtepec, Oaxaca.

Castelan Manuel

Agricultor

Loma Bonita, Oaxaca.

Cruz Diego de la

Transporte Ríos

Tuxtepec, Oaxaca.

Carrillo Clemente

Comercio

Tuxtepec, Oaxaca.

Contreras Domingo

Comercio y Agricultura

Tuxtepec, Oaxaca.

Casal José

Comercio

Ojitlán, Oaxaca.

Castellanos M. Manuel

Agente de Vapores y Comercio

Puerto México, Veracruz

Cue Morín Ahuja

Productores de Plátano

Ojitlán, Oaxaca.

Cruz Máximo

Productor de Tabasco

Valle Nacional, Oax.

Castillo Sotero A.

Comercio Mixto

Tuxtepec, Oaxaca.

Castillo Bernabé

Comercio Mixto

Tuxtepec, Oaxaca.

Díaz Adolfo Dr.

Profesionista

Tuxtepec, Oaxaca.

Díaz Amescua Ismael

Jefe de Estación

El Hule, Oaxaca.

Estefan Muñóz Daniel

Agricultor

Ojitlán, Oaxaca.

Fentánes Lavín Pedro

Fabricante de Aguas Gaseosas

Tuxtepec, Oaxaca.

Fojaco Benigno

Productor de Plátano

Finca Toro Bravo, Tuxtepec, Oax.

Fentánes Froilán

Productor de Plátano

Tuxtepec, Oaxaca.

Fernández García Manuel

Productor de Plátano

Finca Toro Bravo, Tuxtepec, Oax.

Frimont Azamar Raúl

Agencia de Bicicletas

Tuxtepec, Oaxaca.

Flores Francisco

Productor de Plátano

Tuxtepec, Oaxaca.

Guzmán Hernández Antonio

Agencia de Victrolas

Tuxtepec, Oaxaca.

Gómez Próspero

Comercio

Ixcatlán, Oaxaca.

García Cruz Andrés

Comercio

Tuxtepec, Oaxaca.

Gustavo Mayer y Co.

Agricultores y Fábrica de Puros

Orizaba, Veracruz.

Greer A. M.

Fábrica de Hielo

El Hule, Oaxaca.

Nombres

A que se dedican

Lugar de residencia

Grau Leandro

Agricultor

Loma Bonita, Oaxaca.

Gutiérrez Pedro Jr.

Comercio

Tres Valles, Veracruz.

García Fernando

Mercería

El Hule, Oaxaca.

Grinhaus Hermanos y Aremotwitz

Mueblería

Tuxtepec, Oaxaca.

G. López Clemente

Panadería

Tuxtepec, Oaxaca.

Hoyos y Verdeja

Agricultores

Tuxtepec, Oaxaca.

Iturribarría Guillermo

Impresor

Esq. Independencia y Armenta y López, Oaxaca.

Jiménez C. Antonio

Productor de Plátano

Tuxtepec, Oaxaca.

Luis G. Lavalle y Sobnos.

Comercio

Tuxtepec, Oaxaca.

Lara Ruiz Hermanos

Planta de Luz

Tuxtepec, Oaxaca.

Llanjo Elías

Comercio

Tuxtepec, Oaxaca.

Mora Isidro

Plátano

Tuxtepec, Oaxaca.

Muñoz Domingo

Comercio

Tuxtepec, Oaxaca.

Marcelino García

Plátano

San Rafael Tuxtepec, Oaxaca.

Mortera G. Rodolfo

Productor de Plátano

Azueta, Veracruz.

Martínez Francisco

Restaurant

Tuxtepec, Oaxaca.

Marcos José de

Ganadería, Tabacos

Ojitlán, Oaxaca.

Marquez Ramón

Productor de Tabaco

Valle Nacional, Oaxaca.

Meneses Gabriel

Comercio y Agricultura

Valle Nacional, Oaxaca.

Meza R. Rafael

Comercio

Ixcatlán, Oaxaca.

Martínez Antonio

Productor de Tabaco

Valle Nacional, Oaxaca.

Montero Salvador

Cine

Tuxtepec, Oaxaca.

Mattar Alejandro

Comercio

Tuxtepec, Oaxaca.

Martínez Guilermo

Planta Eléctrica

El Hule, Oaxaca.

Montero Enrique

Ingeniero Civil

México, D.F.

Naciff Wadi

Ropa

Tuxtepec, Oaxaca.

Ocampo y comp.

Restaurant

Tuxtepec, Oaxaca.

Orozco María José

Productor de Plátano

El Hule, Oaxaca.

Ojeda Cayetano Z.

Agricultor

Chiltepec, Oaxaca.

Puerto Manuel del

Comerciante

El Hule, Oaxaca.

Pulido Pablo

Ganadería, Tabaco

Ojitlán, Oaxaca.

Pérez Bonifacio

Productor de Tabaco

Valle Nacional, Oaxaca.

Peña Saúl D. Test.

Comercio

El Hule, Oaxaca.

Parrachini J. Pedro

Productor de Plátano

El Hule, Oaxaca.

Prada Hnos. F.

Comercio. Plátano

El Hule, Oaxaca.

Pérez Sixto

Agricultura

Loma Bonita, Oaxaca.

Ruiz J. M. Z.

Transporte Ríos

El Hule, Oaxaca.

Romero Juan

Transporte Ríos

Tuxtepec, Oaxaca.

Rueda Rosendo

Ganado. Tabacos

Ojitlán, Oaxaca.

Rojas Albuerne José

Comercio

El Hule, Oaxaca.

Roldán M. Jesús

Comercio

Tuxtepec, Oaxaca.

Reyes Lucio

Transporte Río

Tuxtepec, Oaxaca.

Silva Rafael M.

Transporte Río

Tuxtepec, Oaxaca.

Sacre Antonio

Comercio

El Hule, Oaxaca.

Sacre Arcadio

Comercio

Tuxtepec, Oaxaca.

Sánchez José

Sombrería

Tuxtepec, Oaxaca.

Sierra A. Manuel é Hijo

Productor de Plátano

Villa Azueta, Veracruz.

Santos Miguel

Productor Tabaco

Valle Nacional, Oaxaca.

Santaella Melquíades

Productor Tabaco

Valle Nacional, Oaxaca.

Santos Zeferino

Productor Tabaco

Valle Nacional, Oaxaca.

Sandoval Rafael X. De

Agente Negocios

Tuxtepec, Oaxaca.

Santibáñez Antonio

Comercio

Ojitlán, Oaxaca.

Nombres

A que se dedican

Lugar de residencia

Tillman Ernesto

Agricultor

Usila, Oaxaca.

Trejo N. Enrique

Comercio Plátano

Tuxtepec, Oaxaca.

Treasse Van J. C.

Comisionista

México, Apartado 348.

Transcontinental Cía. Frutera

Exportadores Plátano

Tuxtepec, Oaxaca.

Urhemeister Guillermo

Productor de Plátano

Chiltepec, Oaxaca.

Villar Angel

Agricultor

Soyaltepec, Oaxaca.

White J. H.

Industrial

Tuxtepec, Oaxaca.

Yarzabal Hilario

Productor de Plátano

San José Unión.

Zameza Heriberto

Comercio Mixto

Tuxtepec, Oaxaca.

Zepeda Ángel

Productor de Plátano

Tuxtepec, Oaxaca.

SOCIOS HONORARIOS

Allen S. W.

Industria

Frontera, Tabasco.

J. García Parra

 

Tehuacan, Puebla.

Walter Schwuchow

 

Tuxtepec, Oaxaca

REPRESENTANTE EN MÉXICO

Juan de M. Contreras

 

México

Fuente: Tuxtepec Moderno, septiembre de 1926.

 

 

TRANSPORTE Y EXPORTACIÓN DE PLÁTANO A ESTADOS UNIDOS

Sin las principales vías de comunicación con que cuenta la cuenca baja del Papaloapan: ferrocarriles y corrientes fluviales, el negocio del plátano nunca hubiera sido rentable. Esta zona es atravesada por el ferrocarril de Veracruz-Istmo, quedando comprendida entre las estaciones de Tierra Blanca y Achiotal. Con ramales de Tres Valles a San Cristóbal; de El Hule a Tuxtepec; y de Rodríguez Clara a San Andrés Tuxtla.

Las plantaciones de plátano se crearon, principalmente, en las fajas ribereñas de los ríos. Para el acarreo de la fruta se utilizaron: hombres, bestias de cargas aparejadas con parihuela o esqueletos, carretas, vías Decauville y cayucos o chalanes. Los principales puntos de embarque se establecieron en Tres Valles, El Hule, Gabino Barreda, San Bartolo, Villa Azueta, Juanita, Chacalapan, Laurel y San Andrés Tuxtla (Ortiz, 1938: 61-62).

Los productores tenían la obligación de efectuar la carga y estiba del plátano en los chalanes de los compradores en los pasos, y en los carros de ferrocarril que la conducían a los puertos marítimos o fronterizos. Por lo tanto, recurrieron a la mano de obra sindicalizada para garantizar el traslado de la fruta de manera puntual.

Cuando los racimos de plátano se sacaban a la orilla del río y no se encontraba una estación de ferrocarril cerca, entonces venían los remolcadores con varios chalanes a recoger la producción para llevarlos al punto de embarque, donde se recibía y cotejaba el número de racimos. Las personas que manejaban estos aparatos  se les llamaban marineros, según explica el Sr. Sixto García Loyo, habitante de Tuxtepec, Oaxaca:

         No trabajé directamente con las compañías, yo trabajé con un patrón que se llamaba José Ruiz Rodas, alvaradeño, tenía varios remolcadores, era su negocio. Él tenía como ahora tener 3 ó 4 coches en aquel entonces 3 ó 4 chalanes y 14 remolcadores, para transportar fruta. Digamos del río Tonto, donde esta la presa Alemán todo eso era la platanera y ahí cargaban a los chalanes y llevaban la carga a Papaloapan ó Santa Cruz, ahí estaba un embarcadero llamado Punta Lisa, donde esta la cervecera ahora. Donde cargaban había luz con lámparas de gasolina, los gringos hicieron muelles de madera,  donde llegaban los chalanes y los remolcadores. Ahí trabajaban día y noche aunque estuviera lloviendo. Ahí en el embarque de Punta Lisa era donde se embarcaba toda la fruta, hasta ahí llegaba el tren a sacar los racimos.

 

La zona platanera del Papaloapan se mantuvo en contacto directo con los puertos de Veracruz, Coatzacoalcos y Salina Cruz a través de ferrocarriles de vía ancha. En los puertos de Veracruz y Coatzacoalcos se embarcaba el plátano con destino a los estados del Golfo, Oriente americano y para Europa. Por su parte, Salina Cruz, era el puerto que abastecía California y demás estados de la costa occidental de los Estados Unidos. (Mapa: 2).

El consumo de plátano en los Estados Unidos fue creciendo cada año, como se puede notar, en el cuadro 4, por el constante aumento en las importaciones realizadas durante la segunda década del siglo xx.

Cuadro 4

Importaciones realizadas por E.U.

Año

Racimos

Valor en Dls.

 

 

 

1924

47 384 071

22 074 410

1925

55 493 374

29 692 912

1926

56 251 083

31 694 306

1927

61 009 425

34 269 450

1928

64 307 656

35 381 271

1929

65 134 106

36 047 969

1930

62 730 827

34 794 184

                   Fuente: El Dictamen, 24 de julio de 1931: 5.

 

Los países productores que proporcionaron los 64 307 656 racimos, introducidos a los Estados Unidos durante el año de 1928, aparecen en el cuadro 5.

 

 

Cuadro 5

Los países productores

Países

Racimos

1. Honduras Española

22 485 508

2. Jamaica

11 935 578

3. Guatemala

  6 251 048

4. México

  5 526 200

5. Panamá

  4 862 268

6. Costa Rica

  4 632 325

7. Nicaragua

  3 397 700

8. Cuba

  3 077 412

9. Colombia

  1 619 366

10. Honduras Británica

     508 428

11. Otros países

       11 823

                         Total racimos   64 307 656

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

      Fuente: El Dictamen, 24 de julio de 1931: 5.

 

En cuanto al desarrollo comercial de México, como un gran proveedor de plátano, parece fue visto al principio con negligencia y sin la debida atención; sin embargo, a partir de la segunda década del siglo XX, debido a las ventajas especiales con que México contaba para el transporte, con las grandes facilidades para el mercado, unido a su suelo excelente y condiciones climatológicas apropiadas, el fomento de la industria platanera fue tomando cuerpo. (Cuadro 6).

Cuadro 6

Racimos exportados por México a los Estados Unidos

Año

Racimos

Valor en Dls.

1923

2 098 476

        ?

1924

3 047 144

1 399 453

1925

3 240  551

1 656 190

1926

4 591 628

2 658 125

1927

5 720 940

3 379 557

1928

5 526 200

3 120  534

1929

5 700 484

3 218 972

1930

6 505 320

3 677 177

                                                 Fuente: El Dictamen, 24 de julio de 1931: 5.

 

En cuanto a la participación de la cuenca media del Papaloapan como abastecedora de plátano roatán al mercado norteamericano, tenemos los siguientes datos estadísticos. (Cuadro 7).


Cuadro 7

Embarques efectuados en 1926 por la Unión Mexicana de Plataneros de Tuxtepec

Mes

Número de carros

Toneladas Remitidas

Marzo

  54

  639.5

Abril

  75

  961.3

Mayo

  93

  886

Junio

  88

  585.8

Julio

  87

    85.2

Total

390

3857.8

                                            Fuente: Tuxtepec Moderno, septiembre de 1926.

 

Cuadro 8

Movimiento de fletes en la estación El Hule, Oax., durante el primer trimestre de 1927

Meses

Carros

Destino México y puntos al norte.

Carros

Refrigeradores destino ciudad Juárez.

Carros

Fruta exportación destino Veracruz.

Enero

81

73

226

Febrero

71

159

329

Marzo

124

174

525

Totales

276

406

1080

Fuente: Tuxtepec Moderno,  junio de 1927.

 

Cuadro 9

Plátano exportado durante el año de 1927 en la estación de El Hule, Oax., con destino a los mercados americanos

Compañía exportadora

Número de kilogramos

Rutas

Compañía Frutera Transcontinental

14 587 125 kilogramos

Riel

Mexican American Fruit

11 894 606 kilogramos

Marítima

Cuyamel Fruit  Comapany

10 331 606 kilogramos

Marítima

                                           Totales     36 712 336 kilogramos

Fuente: Tuxtepec Moderno, julio de 1928.

 

Cuadro 10

Exportación de plátano documentado en la estación El Hule, Oax., enviados por Veracruz y las aduanas de la frontera norte, durante el año de 1928

Exportación por Veracruz

Exportación por Frontera Norte

MESES

NUM. DE CARROS

PESO

NUMERO DE CARROS

PESO

Enero

234

2 656 810

249

2 545 170

Febrero

267

3 152 190

306

3 141 550

Marzo

137

1 694 450

968

9 231 264

Abril

104

1 324 890

687

7 274 812

Mayo

219

2 633 690

460

4 882 999

Junio

55

   621 210

125

1 225 095

Julio

87

1 032 320

51

   539 062

Exportación por Veracruz

Exportación por Frontera Norte

MESES

NUM. DE CARROS

PESO

NUMERO DE CARROS

PESO

Agosto

--

--

36

   333 930

Septiembre

--

--

139

1 463 280

Octubre

17

   222 500

159

1 845 640

Noviembre

40

   529 720

166

1 765 040

Diciembre

23

   288 410

133

1 362 480

           Totales        1183 carros                  14 156 190 kgs.           3479 carros                35 660 292 kgs.

Fuente: Tuxtepec Moderno, octubre de 1929.

 

En conjunto se exportaron durante el año 1928, 4,662 carros con 49 816 482 kilogramos, que vendidos a $ 55.00 tonelada F.O.B. por carro en El Hule representaron un valor de $2,739 906.51 oro nacional.

La exportación se dividió entre las compañías como sigue:

Cuadro 11

Compañías exportadoras de plátano, 1928

 

POR VERACRUZ

POR LA FRONTERA NORTE

TOTAL

Compañía Frutera Transcontinental

245

2359

2604 carros

 

Cuyamel Fruit  Company

238

710

  948 carros

 

Joseph Di Giorgio

700

410

1110 carros

 

 

1183

3479

4662

 

Tiempo de un tren platanero de El Hule a Laredo vía Córdoba                                  84 horas

Tiempo de un tren platanero de El Hule a Ciudad Juárez                                           96 horas                 

Fuente: Tuxtepec Moderno, octubre de 1929.

 

El esplendor bananero que se desarrollo en la cuenca baja del Papaloapan de 1923 a 1939, contribuyó en mayor medida que cualquier otro proceso productivo a reforzar el gobierno estatal a través de los impuestos que generaba y que llegaron hacer de mayor cuantía que los que provenían del abasto de carnes, elaboración de azúcar y de otros productos. El éxito de este nuevo cultivo comercial fue tan espectacular que una buena parte de los agricultores acabo concentrándose en torno a la exportación del plátano roatán al mercado Norteamericano.

 

SURGIMIENTO DE SINDICATOS PLATANEROS EN LA CUENCA MEDIA DEL PAPALOAPAN

 

La organización de la producción impuesta por las empresas platanera para mejorar la calidad de la fruta, originó el surgimiento de organizaciones sindicales como la de los estibadores, cortadores, marineros, remeros, checadores, etc, que lucharon por hacer valer sus derechos laborales.

Los grandes empresarios así como los pequeños productores tuvieron que recurrir a los sindicatos para que a través de ellos se movieran los cargamentos con responsabilidad, siendo el plátano un producto tan perecedero se le tenía que ganar tiempo a su maduración, por lo que se requería de mucha puntualidad.

En la zona platanera se desarrolló una dinámica de organización a agrupación gremial que no se detuvo, por el contrario, la tendencia fue hacia una mayor presencia e incidencia política en la región. Así, entre 1924 y 1937 se constituyeron un gran número de sindicatos plataneros. (Cuadro 12).

Cuadro 12

SINDICATOS REGISTRADOS EN LA CUENCA BAJA DEL PAPALOAPAN DE 1924 A 1937

ASOCIACIÓN

AÑO DE FUNDACIÓN

Sindicato de Obreros y Campesinos "Juan Rodríguez Clara", Paso del Cura.

1924

Liga de Resistencia de Campesinos y Jornaleros, Otatitlán

1925

Sindicato "Juan Rodríguez Clara", Cosamaloapan

1925

Liga de Resistencia, Moyota, Chacaltianguis

1925

Liga "Isacc Arriaga", San Francisco Oyozontle.

 1925

Cromiana Federación Sindicalista

1926

Sindicato "Heriberto Jara", Oro Verde

1926

 Sindicato "Veracruz",Tres Valles

1927

Sindicato Mixto de Trabajadores Plataneros, Santa Cruz

1927

Sindicato de Estibadores y Cargadores, Santa Cruz

1927

Sindicato Platanero Santa Lucrecia

1928

Sindicato Platanero de Villa Azueta

1928

Liga Carrillo Puerto de Marineros del Río Tesechoacan, Villa Azueta

1928

Sindicato de Trabajadores de Campo, Otatitlán

1929

Federación Sindicalista de la Industria Platanera Veracruzana, Santa Cruz

1929

Liga de Marineros, Otatitlán

1929

Sindicato de Trabajadores y Campesinos Plataneros "Monte Verde", Villa Carranza

1935

Sindicato de Cortadores de Mango de Otatitlán

1936

Unión de Pequeños Productores de Plátano de Tres Valles, Ver.

1937

Sindicato Mixto de Trabajadores Plataneros "Veracruz", de Tres Valles, Ver.

1937

Sindicato de Cargadores y Estibadores de Fruta "Camerino Z. Mendoza", Estación Tuxtilla, Ver.

1937

Sindicato de Trabajadores Plataneros "Oro Verde", Papaloapan, Oax.

1937

Sindicato de Trabajadores Plataneros de Gabino Barreda, Ver.

1937

Fuente: agev, Junta Central de Conciliación y Arbitraje: 1918-1949.

 

Por otro lado, a partir de 1928 se abrió un intenso ciclo de luchas en la región platanera que se cerró en 1940, fecha en que las compañías plataneras abandonaron la zona. Este periodo se caracterizó por el choque continuo entre compañías, sindicatos y trabajadores, cada quien defendiendo sus intereses dentro de sus marcos legales. Como resultado tenemos un periodo de intranquilidad, en los cuales son raros los años en que no estalla abiertamente –en forma de huelga– las luchas obreras.

            De acuerdo con los informes de la Junta de Conciliación y Arbitraje, las huelgas surgieron a raíz de las excesivas horas de trabajo, constantes violaciones a los contratos colectivos, falta de servicios médicos y, en muchas ocasiones, por las pugnas entre las mismas agrupaciones que se disputaban el control en el manejo de la carga de plátano de la estación El Hule (ageo, jccat: 1924-1942). En los años treinta la industria platanera comenzó a experimentar serias dificultades, pero a pesar de las adversidades se continuaba cultivando y exportando plátano al mercado norteamericano.

 

DECADENCIA DE LA PRODUCCIÓN PLATANERA

 

Varias fueron las causas que determinaron el desplome de la producción platanera: los desastres naturales causados por los desbordamientos del río Papaloapan y los vientos huracanados que constantemente azotaban la zona y que ocasionaban graves pérdidas económicas; los problemas sindicales que con sus paros laborales detenían la exportación de fruta; la competencia desleal entre las mismas compañías, por establecer un monopolio, originó que la más fuerte económicamente expulsara a la más débil de la zona; la baja en el precio de plátano en el mercado internacional, a causa del exceso de producción, repercutía en la zona porque las empresas suspendían los embarques hasta que la situación mejorara. A pesar de los contratiempos, los productores hacían una gran esfuerzo por mantener firme la exportación de fruta a los Estados Unidos. Hasta que aparecieron dos problemas más graves que vinieron a dar la estocada a la economía de la región: las plagas y la Reforma Agraria.

A partir de 1930 se comenzaron a sentir los efectos de la Reforma Agraria en la cuenca del Papaloapan. Los habitantes de los asentamiento que surgieron como consecuencia de la expansión de las plantaciones plataneras, aprovecharon la política agrarista y solicitaron, al gobierno Federal, la dotación de tierras pertenecientes a las empresas (cam,1925-1935). Esta política benefició a muchos trabajadores y los centros de población ejidal crecieron con el tiempo hasta convertirse en pueblos con su propia dinámica. Un ejemplo de este fenómeno es Novara, Campo Veracruz, Campo México y Texas del estado de Veracruz, y del estado de Oaxaca Papaloapan, Santa Rosa, Santa Elena, Santa Teresa, San Bartolo y Sebastopol, que después de ser campos plataneros pasaron a convertirse en pueblos. Esto último nos permite reflexionar que la plantación bananera no sólo fue un vehículo económico que impulsó la evolución de un nuevo ámbito social, sino también un elemento de colonización  en la zona, por lo que requiere de un análisis mas detallado.

Con las expropiaciones antes detalladas, los terrenos de las transnacionales quedaron prácticamente fraccionados. La compañía tuvo que cultivar sólo algunas partes de sus terrenos, procediendo inmediatamente al reajuste de sus trabajadores, con lo que indudablemente la región resintió una baja en el bienestar económico de sus habitantes. Además, se comenzaron a descuidar las plantaciones; pues no tenía ya sentido para las empresas fomentar la inversión fija, ni la tecnificación de la explotación, ya que el título formal de propiedad del suelo carecía de interés. Todo esto favoreció la aparición de plagas, estas graves enfermedades llamadas: Mal de Panamá[8] y Chamusco[9].

Podemos decir que la Reforma Agraria en el Papaloapan, constituyó un insalvable obstáculo para los intereses de los inversionistas extranjeros que se retiraron, en 1940, de la región y del país junto con sus capitales. El desplome de las exportaciones bananeras, causo desempleo sobre todo entre aquellos sectores asalariados: estibadores, cargadores, checadores, jornaleros etc., más directamente involucrados en la comercialización de plátano y también la infraestructura del transporte, tanto fluvial como de ferrocarril, perdió en gran medida su razón de ser. A pesar de que la crisis regional era insostenible a causa de la salida de las empresas y de la aparición de plagas; aún realizaban grandes esfuerzos los productores por cultivar variedades más resistentes como el “macho” y el “enano” y colocarlos en los grandes mercados, pero todo parecía imposible. Ante los problemas enfrentados, la agricultura en la región tomó un viraje decidido: se empezó a sembrar pasto para la cría de ganado y a cultivar piña y caña de azúcar en grandes cantidades. (García, 1997). Este nuevo proceso originó un cambio económico y una reconfiguración del paisaje.

 

CONCLUSIÓN

Las facilidades que ofreció la política de colonización y fomento agrícola durante el régimen porfirista y sucesivos gobiernos, las características de clima y suelo, así como la modernización del transporte ferroviario y fluvial por el río Papaloapan, se sumaron a la demanda internacional de fruta tropical, en este caso plátano. Todos estos factores influyeron para que se sembrara plátano roatán en la región del Papaloapan con fuerte inversión de capital extranjero.

Las compañías bananeras brindaron trabajo y mejoramiento de infraestructura en la zona platanera y propiciaron un nuevo orden en la propiedad de la tierra y en el uso del suelo; pero también perturbaron el medio ambiente. Es probable que gran parte de las transformaciones al paisaje que resultaron de la producción bananera durante la primera mitad del siglo xx tuvieron lugar alrededor de los puntos de embarque y a lado de la redes de transporte, incluyendo los ríos navegables y el ferrocarril que recorría las fincas plataneras. Un estudio más profundo sobre el impacto de la plantación platanera en el espacio geográfico nos permitirá comprender que el plátano roatán no sólo fue un vehículo económico que impulsó la evolución de un nuevo ámbito social, sino también un elemento que transformó  el paisaje y el poblamiento existente.



[1] La United se constituyó como sociedad anónima bajo las leyes del Estado de Nueva Jersey, el 30 de marzo de 1899, con un capital inicial autorizado de 20 millones de dólares. Su escritura de constitución le permitía adquirir por compra: empresas bananeras y otras propiedades, incluyendo acciones y valores de otras compañías. La compañía se creó como resultado de las negociaciones de fusión llevadas a cabo por el consorcio de Minor C. Keit, con asiento en Costa Rica, y la Boston Fruit Co., que cultivaba y exportaba bananos en Jamaica, Cuba y Santo Domingo (Ellis, 1983: 41-42).

[2] Hasta la última década del siglo decimonónico, los bananos viajaban como carga de cubierta en veleros y barcos de vapor desde Centro América y las Antillas hasta los puertos de los Estados Unidos. Poco a poco, fueron apareciendo barcos de vapor con ventilación, con equipos sencillos, que mantenían una corriente de aire sobre los bananos estibados en las bodegas cerradas. Posteriormente, a principios del siglo xx, el buque refrigerado llamado reefer, comenzó a imponerse, hasta que hoy día este tipo de barco es el que generalmente se usa para el transporte de bananos a los mercados norteamericanos y europeos, aunque algunos siguieron utilizando el viejo sistema de ventilación (Plaza, 1958: 49).

[3] Probablemente, el nombre de “roatán” que se utilizó para designar a una de las tantas variedades de plátano que existen en el mundo, este relacionado, precisamente, con la Isla de Roatán ubicada frente a la costa de Honduras; lugar que desde muy temprano participó en la exportación de plátano hacia los Estados Unidos (Soluri, 2001: 43-44).

[4] Moisés T. de la Peña (1981: 84) señala que las condiciones climáticas y agronómicas óptimas para el cultivo de plátano roatán en México se localizan en las tierras bajas costaneras, al sur del paralelo 19 donde normalmente las temperaturas medias son mayores de 25º y muy rara vez descienden a menos de 10º, a la par con la precipitación pluvial es superior a 1600 mm. anuales, y abundan las tierras de elevada fertilidad. De acuerdo con el autor, el plátano es una planta que no soporta bajas temperaturas, siendo la media superior ideal para su cultivo de 20º C.

[5] El cultivo: sistema generalmente utilizado por los agricultores consistía en la roza que se llevaba acabo durante los meses de enero a abril o mayo y también comprendía la derriba de los árboles grandes. A finales de mayo se procedía a la quema de ese desmonte, se ponían estacas en los puntos que se deseaban sembrar, no existiendo una distancia fija para la siembra; las distancias más comunes eran de cinco metros por cinco y de seis por seis. Al principio de las aguas, en el mes de junio, se abrían los hoyos, bastantes espaciosos para que el vástago tuviera bastante tierra floja alrededor y por debajo para enraizar enseguida; se metía la planta o sea el vástago, se cubría con tierras y a los ocho o diez días el puyón estaba fuera y crecía rápidamente bajo el sol y los aguaceros tropicales. A los ocho meses aparecía la flor y a los once o doce el racimo estaba listo para cortar. Como el plátano nace de cepas, cuando el primer racimo se cortaba ya había otro vástago lo suficientemente desarrollado para producir otro racimo dentro de unos tres meses y de ahí en adelante la cosecha era continua. Durante los primeros años el cultivo se limitaba a limpias con machete y azadón, haciéndolo de vez en cuando ruedos con palas para aflojar la tierra; pero después de algunos años, cuando la mayor parte de los troncos de los árboles se habían perdido, se libraba el terrenos de los pocos troncones de madera fuerte y se adoptaba el cultivo mecánico de arados, gradas y tractores. Los racimos de exportación variaban entre siete y diez gajos o manos. Se calcula que con este proceso se obtenía aproximadamente 50 racimos por tonelada, y de 1,200 a 1,600 racimos anuales por hectárea. (agev, Tierras, 1935: 2482).

[6] Tomando como referencia los anteriores datos, se puede considerar que el desarrollo de la industria platanera nacional en un principio fue lenta, tomando más incremento en la segunda década del siglo xx, especialmente en inmediaciones de El Hule y hacia Otatitlán, debido a la iniciativa del bizarro luchador don Alejandro Llovet, a quien puede denominarse “el padre de la industria platanera de El Hule”.

[7] La Cámara de Comercio estaba integrada por la siguientes personas: Luis G. Lavalle: Presidente de la H. Cámara de Comercio y Agricultura de Tuxtepec. Vicepresidente: Enrique N. Trejo, Tesorero: Bruno Platas. Secretario: Walter Schwuchow. Director de Propaganda Foránea: J. H. White. Director de Propaganda Local: Salvador Montero. Pro-Secretario: Alfredo Ahuja. Delegado Oficial en México: José García Parra.

[8] El “Mal de Panamá” recibe su nombre popular a partir de su primera manifestación en Centroamérica (1907, Chiriki, Panamá). En México se denomina también “marchites” y esta causada por el hongo Fusarium Oxysporum, que se desarrolla de preferencia en suelos tropicales ácidos con materia orgánica en descomposición”. El primer síntoma es el amarilleo de las hojas inferiores desde borde hacia el nervio central de la hoja. En algunos casos, una de las hojas jóvenes interiores puede ser la primera en decolorarse (Tudela, 1992: 73).

[9] El Sigatoka o Chamusco es una cercosporiosis causado por el hongo Mycosphaerella musicola. Respecto a los síntomas, primero aparecen sobre las hojas minúsculas manchas de color amarillo claro o verde-pardusco que se extienden a lo largo de las nervaduras. Más tarde forma pequeñas manchas en las hojas mayores. Las manchas elípticas oscurecen y adquieren un color pardo turbio a negro con centro de color gris claro donde se presentan numerosas manchitas negras (Tudela, 1992: 73).

Vistas: 179

Comentario

¡Tienes que ser miembro de HISTORIA DE TUXTEPEC para agregar comentarios!

Únete a HISTORIA DE TUXTEPEC

© 2014   Creada por Eduardo Reyes.   Con tecnología de

Insignias  |  Informar un problema  |  Términos de servicio

Sin conexión

Video en vivo